La ONG Greenpeace ha logrado cerrar a las 6.20 el paso a la entrada principal de la central nuclear de Santa María de Garoña a través de un container de resistencia clavado al suelo y cargado con una decena de activistas de la organización ecopacifista.
Junto al container, que bloquea la salida de los empleados de la central, la ONG ha situado a otros dos grupos de ocho activistas cada uno encadenados por los brazos a través de tubos. Cuatro miembros de la seguridad privada de la central han recibido a manguerazos de agua a la caravana de Greenpeace y a los gráficos y periodistas apostados en la entrada.
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Publicado por LaBureba.com en la categoría La Bureba el 20.Noviembre.2008