Artículo en el Norte de Castilla:
[...] La floración del cerezo es un milagro en sí misma. Quizás sea por la espectacularidad de unas flores que estallan como petardos de la noche a la mañana. Quizás porque ese estallido rompe con las grisuras del invierno en una recién estrenada primavera, prologando un tiempo de colores y flores que se presiente ya en los poros de la piel. El caso es que cuando los cerezos florecen en multitud el milagro se revela tan deslumbrante como la pistola de un soldador. Las ramas de los árboles se abarrotan de floripondios y el paisaje reverbera como el mantón de una nevada tardía. [...]
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Publicado por LaBureba.com en la categoría La Bureba el 14.Abril.2008